Costa Rica ha
sido, históricamente, una tierra de encuentro.
Muchos de nosotros
llevamos en la sangre la historia de alguien que llegó desde lejos. Mis abuelos,
por ejemplo, vinieron desde España huyendo de la guerra. Y como esa, hay miles
de historias en este país. Historias de personas que no llegaron por comodidad,
sino por necesidad.
Por eso, cuando
hoy se habla de migración, siento que antes de opinar, deberíamos recordar algo
esencial:
nosotros también
venimos de migrantes.
Se ha creado una
narrativa donde se señala al extranjero como problema:
que viene a
delinquir, que viene a quitar trabajo, que viene a ser una carga.
Pero si somos
honestos, eso no representa la realidad completa.
La gran mayoría de
las personas que llegan a este país vienen a trabajar, a aportar, a reconstruir
su vida.
Y sí, como en
cualquier sociedad, hay excepciones. Pero convertir la excepción en regla no es
justo… ni es verdad.
Más bien, muchas
veces esa narrativa se utiliza para generar división, miedo y control.
Yo no niego que
vivimos en un mundo con fronteras. Existen, están ahí.
Pero también creo
que esas fronteras no deberían definir nuestra humanidad.
Porque más allá de
banderas, acentos o documentos, todos somos parte de lo mismo:
seres humanos
tratando de salir adelante.
Nadie deja su
hogar porque quiere sufrir.
Nadie abandona su
tierra para que lo persigan, lo humillen o lo rechacen.
La gente migra por
necesidad.
Por dolor.
Por esperanza.
Y si alguien ha
llegado hasta aquí, lo mínimo que merece es ser visto con dignidad.
Tal vez no podamos
cambiar las decisiones de los gobiernos.
Pero sí podemos
decidir cómo tratamos a quien tenemos enfrente.
En mis “tres
metros”, al menos, yo elijo esto:
no juzgar sin
conocer,
no cerrar el
corazón,
y recordar que, en
algún momento, nosotros también fuimos los que llegaron.
🌱 “Tal vez el mundo no cambie de un día para otro. Pero
cada vez que elegimos no juzgar, no cerrar el corazón y no darle la espalda a
otro ser humano, algo cambia. Y tal vez, solo tal vez, así empieza el verdadero
cambio.”
